TRABAJO PARA CABALLOS QUE SALTANDO SE ALIVIAN HACIA UN LADO

   En este caso, lo primero que tenemos que intentar averiguar es el motivo por el cual nuestro caballo al saltar se desplaza en el aire hacia un lado (se alivia). Vamos a tomar el ejemplo en este supuesto de que sea hacia la derecha, con lo cual si nuestro caso es el contrario, solamente deberíamos intercambiar los lados. Lo normal es que un caballo cuando salta cambie de pie. Esto quiere decir que si bate sobre el pie derecho, normalmente se recibirá con un tranco de galope sobre el pie izquierdo. Es lo que se denomina el cambio natural, que se produce debido a la inercia de la batida, que hace que el caballo en el aire para equilibrarse pase la fuerza del empuje del pie de dentro a preparar la recepción sobre la espalda contraria, a través de su dorso.

   Pero si un caballo en concreto cuando salta siempre se recibe hacia el lado derecho tenemos un problema, puesto que el caballo no va a poder aprovechar correctamente la fuerza que es capaz de desarrollar, y perderá tiempo en los recorridos cuando después de un salto tenga vueltas hacia el otro lado. Este aliviarse en el salto puede estar producido por diversas causas:

  • Por un problema en el posterior derecho, que hace que siempre bata con el izquierdo produciendo esta desviación (para comprobarlo observaremos si las batidas siempre se producen con este pie). El motivo de esta actitud puede estar causado por:
  • Una falta de fortalecimiento o de flexibilidad en esa extremidad, que la pudo causar un mal trabajo o una antigua lesión que acabó motivando esta técnica deficiente. En este caso habrá que trabajar a nuestro caballo para que mejore este aspecto como luego indico en el método de trabajo A.
  • Una lesión que existe actualmente. En este caso, lo primero es acudir a un veterinario especializado para tratarla.
  • Por un problema en la extremidad anterior izquierda, que hace que el caballo siempre busque recibirse del salto cayendo con la mano derecha, y esto acaba haciendo que se alivie siempre a ese lado. El motivo puede ser:
  • Una falta de fortalecimiento o de flexibilidad en la espalda izquierda, que al igual que el caso anterior lo pudo causar un trabajo erróneo en su juventud, o una antigua lesión aunque ya esté curada. En este caso deberemos realizar el trabajo que luego explico en el método de trabajo B.
  • Una lesión que existe actualmente. En este caso, al igual que dije anteriormente debemos acudir a un veterinario especializado para tratarla.
  • Debido a un problema de visión del caballo. Como en este campo de la veterinaria hoy día no hay muchas probabilidades de resolver estos casos, desde el punto de vista deportivo, las posibilidades de solución no son muchas. Lo mejor suele ser ignorar la técnica incorrecta, puesto que intentar modificarla puede ser contraproducente y posiblemente mermará la moral de nuestro caballo.
  • A causa de un fallo habitual en el gesto, posición o ayuda del jinete en el salto, que bien por tener más fuerza en una pierna que en la otra, o bien por ser más duro con una mano que con la otra, acaba consiguiendo que todos sus caballos se alivien hacia un lado en el aire. En este caso el problema a resolver recae en modificar la técnica del jinete, como luego explico en el método de trabajo C.

   En cualquiera de los casos (A, B o C), suele ayudar saltar de vez en cuando con una barra apoyada por delante del salto y en oblicuo en el lado derecho (lo que normalmente conocemos como ¨pajaritas¨ ) y otra en el suelo por detrás del obstáculo y perpendicular a éste, un metro a la derecha del centro del salto. Esto ayuda a que salten centrados, pero casi nunca llega a solucionar el problema de forma definitiva.

 

   Los siguientes sistemas de trabajo, si que suelen resolverlos (en cada uno de los casos anteriormente descritos), puesto que ayudan a mejorar el origen del problema en cada uno de ellos.

Sistema a

Nuestro objetivo debe ser el obligar al caballo a batir con el pie derecho y recibirse con el izquierdo (esto último no debe ser complicado en este caso). Para ello trabajaremos a galope sobre una cruzada a la cual entraremos siempre en círculo a mano derecha, y saldremos de ésta también en círculo pero a mano izquierda. Después de una diagonal con cambio de pie, volveremos de igual manera al salto. Lo realizaremos durante dos o tres días a la semana mediante un trabajo de tres o cuatro series de cuatro o cinco repeticiones cada una. Lo trabajaremos durante cuatro semanas, y empezaremos con las cifras más bajas durante la primera, para acabar en la cuarta con las cifras más altas.

Sistema b

Tenemos que conseguir que nuestro caballo se reciba con la espalda izquierda, tras batir con el pie derecho (igualmente esto último no será muy complicado en este caso). Para ello trabajaremos sobre un laboratorio de tres saltos pequeños a un tranco uno de otro, colocados en diagonal para entrar a mano derecha al primero y de tal manera que la salida del tercero esté cerca de una esquina de la pista que obligue a salir a mano izquierda. Así, la batida del primer salto será con el pie derecho, la del segundo con el izquierdo y la del tercero con el derecho de nuevo, y la recepción le forzará al caballo a evitar ese alivio a la derecha y a recibirse sobre la espalda izquierda. Los saltos serán pequeños (1 metro, y la distancia sobre los 7,50 metros).

Sistema c

En este caso debemos trabajar con la técnica del jinete para que intente aplicar la misma fuerza con sus dos piernas o realice la misma sujeción con las dos riendas. Suelen aportar mucha mejoría en este caso estos trabajos:

 

       Para que el jinete no haga más fuerza con una pierna que con otra, es conveniente hacer que salte laboratorios fáciles sin estribos, puesto que de esta manera no buscará sujetarse en el aire con la pierna, sino por medio de un asiento equilibrado. El jinete debe tener experiencia y habilidad suficientes para que este trabajo no sea peligroso para él.

       Para que el jinete no se agarre con más fuerza con una mano que con otra, es muy eficaz tanto hacerle saltar soltando las riendas en el aire, como quitarle al caballo de su cabezada los montantes del filete, y dejar éste dentro de su boca solamente sujeto por las riendas. De esta manera, para no perder el hierro y para que no se pase a un lado de la boca, el jinete deberá poner la máxima atención en mantener un contacto suave y continuo con la embocadura, ejercido con la misma tensión en ambas manos.

 

       Por último, también es aconsejable si sus caballos siempre se desplazan en el salto a la derecha, hacer que en el aire, el jinete vuelva sus hombros a la izquierda, retrase la pierna derecha, y gire su cadera a la izquierda, todo ello a la vez y para obligarse a indicar la salida a mano izquierda de una forma más clara al caballo.