Distancias calles y combinaciones para caballos y ponis

DISTANCIAS DE COMBINACIONES EN CONCURSOS

Es importante tener claro que las distancias con las que trabajamos en casa son algo más cortas que las que los jefes de pista nos ponen en los concursos.

Estas distancias de trabajo diario se acortan con la finalidad de que los caballos se vean obligados a batir rápidos de delante y con fuerza atrás. Sin embargo, en concursos, las distancias son más amplias, y si no competimos con frecuencia con nuestros caballos, debemos tenerlos familiarizados con las distancias habituales de concurso para no tener problemas a la hora de cubrirlas.

Estas son las distancias en metros que normalmente se ponen en concursos. Para competiciones de caballos jóvenes, pueden incluso ampliarse.

Estas distancias, dependiendo del suelo, querencia, inclinación de la pista, etc. pueden ampliarse o acortarse 10 centímetros según el criterio del jefe de pista, y entrarían dentro de la normalidad. Las distancias marcadas en rojo se recomienda que no sean utilizadas en algunas pruebas.

Para la construcción de triples, no hay más que utilizar las mismas medidas tanto para la distancia entre el elemento A y B, como para la de los elementos B y C.

Distancias entre obstáculos en calle

Llamamos calle de dos o más obstáculos, a los que estando uno a continuación de otro  en un recorrido o en un trabajo en casa,  distan entre sí tres trancos o hasta ocho trancos. Cuando están a más de treinta y tres metros de separación, decimos que están ¨fuera de distancia¨.

Las calles pueden estar en línea recta, o bien en curva. Esto supone para el jinete una diferencia técnica importante a la hora de montar uno u otro tipo de calles. En el caso de tratarse de obstáculos situados en línea recta, cuando el jinete considera necesario intervenir para adecuar la amplitud del tranco de su caballo y conseguir así una llegada correcta al segundo obstáculo, solamente tiene una manera de hacerlo, y consiste en variar la amplitud del tranco, bien alargándolo, o bien acortándolo. Hay que resaltar que el momento ideal para realizar esta intervención es al principio de la calle, para que el caballo llegue al siguiente obstáculo con la menor intervención posible por parte del jinete y pueda así utilizar su mejor técnica de salto.

En cambio, cuando hablamos de calles en curva, hay una forma más eficaz de intervenir para conseguir una buena llegada al segundo obstáculo, y consiste en variar la trayectoria entre uno y otro salto. Así, por ejemplo, en una calle a seis trancos en vuelta, tan sólo si nos cerramos un metro (en el centro de la línea curva que sería la trayectoria del caballo) hacia el interior en nuestro trazado, la distancia que recorremos entre los dos saltos es un metro y medio menor, mientras que si nos abrimos en la misma medida hacia el exterior de la trayectoria, la distancia recorrida es un metro y medio mayor. De esta forma vemos que abriéndonos, o cerrándonos lo suficiente en nuestro trazado, podemos dar prácticamente un tranco más o menos según cada caso. Sin embargo, para poder realizar correctamente estas variaciones sobre la trayectoria trazada en las calles, nos podemos encontrar con un inconveniente, y es que necesitaremos un nivel de doma más avanzado en nuestros caballos, para que éstos respondan a nuestra ayuda de pierna para desplazarse lateralmente sin alterar la acción del galope entre los dos saltos.

   Para dar unas distancias aproximativas como referencia para las posibles distancias en calles, debemos tener en cuenta una serie de factores:

  • el tranco medio de un caballo de salto durante un recorrido es de 3,80 metros, pero el jinete tiene la obligación de conocer bien a su montura para realizar el tipo de monta más adecuada, y así sacar el máximo partido del caballo.
  • La pista influye enormemente sobre el tranco del caballo y las distancias de batida y recepción en el salto. Un buen suelo anima al caballo a ampliar el tranco, del mismo modo que lo hacen la amplitud y la luminosidad de la misma. Por el contrario, suelos excesivamente duros o blandos, o pistas pequeñas o con poca luminosidad (algunas pistas cubiertas) hacen que los caballos acorten instintivamente el tranco. De la misma manera, saltar ligeramente cuesta abajo hace que los caballos avancen más que cuesta arriba, y algunas pistas por la pendiente que tienen para conseguir un buen drenaje, producen este efecto.
  • La querencia influye en la misma medida que lo anteriormente citado. Saltar hacia la puerta, hacia los boxes, o hacia la pista de ensayo, hace que los caballos cubran mejor las distancias que hacerlo en sentido contrario.
  • El tipo de construcción de los obstáculos influye igualmente. Algunos obstáculos sencillamente construidos, ¨invitan¨ al caballo a avanzar hacia ellos mientras que otros más ¨amenazadores¨ para ellos, no los atraen tanto.
  • Por último, siempre hay que tener en cuenta que los recorridos especialmente pensados para caballos jóvenes suelen tener distancias algo más amplias que los diseñados para otro tipo de caballos, puesto que los potros suelen tener un tranco más amplio que caballos más mayores ya que su equilibrio, aún no muy pulido en muchos casos, hace que avancen más.

Medidas orientativas 

para calles en competiciones

DISTANCIAS DE COMBINACIONES PARA PONIS

En ponis A solamente se utiliza el doble de verticales a dos trancos que se  pone a 6,60 m,s.

DISTANCIAS EN CALLES DE OBSTÁCULOS PARA PONIS