CABALLOS QUE NO AVANZAN LO SUFICIENTE EN COMBINACIONES (DOBLE A DOS TRANCOS VERTICAL-OXER)

Debemos recordar que los trabajos de laboratorio deben utilizarse principalmente para resolver los problemas que se nos presentan con nuestros caballos en los recorridos. Así, el siguiente trabajo de laboratorio sería un supuesto para un caballo que compite en pruebas de 1,20/1,30, con cierta experiencia que nos ha presentado en alguna ocasión el problema de que en las combinaciones (por ejemplo en las de vertical-oxer a dos trancos) nos da un tranco de más, con el riesgo que ello conlleva. En muchas ocasiones estos problemas se presentan con más frecuencia de lo deseado, por unirse a una mala experiencia del caballo en algún recorrido que ha acabado con éste cayendo encima de la barra de atrás del oxer, la obsesión que el jinete no muy experto puede coger en este tipo de obstáculos, y que hace que cada vez los aborde con más inseguridad, y esta inseguridad se la transmite el jinete al caballo.

Así, el siguiente ejercicio lo realizaremos sobre una altura máxima de 1,10 m., que será sencilla para él y le dará confianza y soltura a la hora de la realización del mismo.

Empezaremos poniendo una distancia corta que será cómoda para este caballo, y los dos obstáculos de la combinación tendrán una barra en el suelo como referencia para que el caballo tenga una batida más fácil que le dará seguridad y le va a invitar a saltar algo más alejado del salto de lo que el acostumbra. Estas barras de referencia no se considerarán a la hora de realizar las mediciones entre los saltos.  El oxer estará algo voleado para que la parábola del salto se proyecte hacia delante, no hacia arriba, y con una anchura de 1,10m. También utilizaremos barras de tranqueo en el suelo para marcar los trancos y así dificultar el hecho de que pudiera meter un tranco de más.

La primera barra en el suelo que colocamos justo después del vertical tiene por objeto, conseguir que el caballo se estire tras la recepción, y la segunda, que los dos trancos sean amplios, colocando al caballo en una distancia cómoda para dar el oxer.

El trabajo lo vamos a dividir en tres laboratorios diferentes que saltaremos unas tres veces cada uno más o menos (o bien hasta que el caballo lo pase con soltura, pero sin excedernos). Si viéramos que a nuestro caballo se le ¨atraganta¨ el segundo ejercicio, por ejemplo, es mejor acabar con aquel, y esperar un par de días para que lo vuelva a saltar de manera adecuada y poder pasar sin dificultades a la siguiente etapa.

También recomiendo que, durante el tiempo que dure este proceso de “recuperación” es aconsejable o no competir, o si se hace, que sea en pruebas por lo menos diez centímetros más bajas que en las que nuestro caballo suele competir habitualmente.

Primer ejercicio

segundo ejercicio

tercer ejercicio